Las entidades generadoras de crédito conviven todos los días con esta situación. Una misma entidad puede tener, para un mismo titular, un crédito de consumo respaldado por un esquema de garantías y una tarjeta de crédito que no cuenta con ningún respaldo. El riesgo de la primera operación está cubierto. El de la segunda, no. Y aunque se trate del mismo cliente, la entidad termina gestionando su riesgo de forma distinta según el producto, no según el perfil del titular.
Por qué ocurre este vacío
Esta situación responde a cómo se ha construido el mercado de garantías en Colombia. Existen fondos con una trayectoria reconocida, orientados a segmentos específicos del crédito. Algunos concentran su respaldo en el crédito empresarial, otros en sectores productivos particulares. Todos cumplen un papel importante dentro de su segmento, pero ninguno fue diseñado para cubrir la totalidad del portafolio de una entidad.
El resultado es un mapa de cobertura con vacíos. Productos como las tarjetas de crédito, el crédito rotativo, el crédito de consumo masivo o el crédito educativo, en su mayoría, quedan por fuera de estos esquemas.
Cómo lo resolvemos en FIGARANTIAS
En FIGARANTIAS afianzamos todas las líneas de crédito, sin dejar productos por fuera del esquema de garantías. Nuestro respaldo cubre desde el crédito de consumo hasta el rotativo, pasando por las tarjetas de crédito, el crédito educativo y la libranza. Cuando una entidad ya cuenta con un fondo de garantías para una o varias de sus líneas, no lo reemplazamos, lo completamos. Entramos a cubrir los demás productos que ese fondo no alcanza, para que la mitigación de riesgo se dé en la totalidad del portafolio, no solo en la parte que ya está cubierta.
Por qué esto importa más allá del riesgo
Un esquema de garantías no solo protege la cartera de una entidad y mejora su rentabilidad. También cambia lo que esa entidad puede aprobar. Cuando existe un fiador institucional que responde por la operación, hay más margen para evaluar con apertura solicitudes que, sin ese respaldo, probablemente se negarían.
Ese margen tiene un efecto que va más allá de los indicadores de cartera. Personas con historial crediticio limitado, ingresos informales o sin codeudor encuentran más posibilidades de acceso al crédito formal cuando la entidad cuenta con este tipo de respaldo. La fianza, en ese sentido, no es solo una herramienta de gestión de riesgo, también es una alternativa diferente para impulsar la inclusión financiera de quienes hoy encuentran más barreras para conseguir un crédito.
Cómo se traduce esto en el día a día del servicio
Ese respaldo no termina en la aprobación del crédito. En FIGARANTIAS trabajamos con agilidad en el pago de reclamaciones y en el resto de nuestro servicio, desde la vinculación hasta el seguimiento de cada operación. Cada entidad tiene políticas de riesgo, capacidad de pago y perfiles de cartera distintos, por eso nuestros procesos tienen la flexibilidad necesaria para ajustarse a las condiciones particulares de cada aliado, sin sacrificar la solidez del esquema de garantías.
Si tu entidad quiere conocer los costos de nuestro servicio de fianza y cómo podemos complementar la cobertura de tus líneas de crédito, puedes contactarnos a través de nuestro formulario y un asesor te dará toda la información.


